Bombillas de LEDs
¿Qué es un LED?
Seguramente has escuchado el término LED alguna vez, talvez cuando alguien hablaba a cerca de algún dispositivo electrónico de última generación que utiliza esta tecnología, pero talvez te sorprenda saber que hemos utilizado estos dispositivos desde hace ya varios años en todo tipo de aplicaciones como relojes digitales, controles remotos, computadoras y muchos aparatos más.
LED son las siglas en inglés para “Diodo Emisor de Luz” así que está claro por su nombre que es un dispositivo electrónico que emite luz, pero ¿cómo funciona realmente?
Los LEDs son básicamente pequeños diodos que producen luz cuando una corriente eléctrica pasa a través del material semiconductor del que están hechos, a diferencia de una bombilla eléctrica convencional, estos no tienen una resistencia que pueda romperse o quemarse, lo cual los hace muy durables y confiables.
Un diodo es el dispositivo semiconductor más simple que hay, básicamente un material semiconductor está hecho de un material de conducción pobre al que le han agregado “impurezas”, este proceso se conoce como “dopaje”, estas impurezas no son más que átomos de otro elemento el cual modifica las propiedades de conducción del material.
En el caso de los LEDs, el material es típicamente Arseniuro de galio-aluminio.
En el Arseniuro de galio-aluminio puro, todos los átomos se enlazan perfectamente entre si, lo cual no deja electrones libres para producir una corriente eléctrica, cuando se dopa el material, se modifica el balance agregando electrones libres (cargas negativas) o “agujeros” (cargas positivas), dependiendo del material que se agregue lo cual modifica sus propiedades de conductividad y define el tipo de semiconductor que se crea.
¿Por que debería sustituir una bombilla tradicional por una bombilla LED?
Hay varias razones de peso por la cuales deberíamos instalar una bombilla LED en nuestro hogar o comercio:
1. 80-90% más eficacia: La iluminación LED consume un 80-90% menos electricidad que una bombilla corriente de similares características. Esto significa un 90% de ahorro en la factura eléctrica.
2. Larga vida: La vida media de una lámpara LED es de 100,000 horas, frente a las 1000 de una bombilla estándar. Esto son 35 años a 8 horas diarias de utilización.
3. Ecológicas: No contienen tungsteno como las bombillas normales, ni mercurio como la iluminación fluorescente, son reciclables al 100% y cumplen con la normativa europea de sustancias contaminantes RoHS.
4. No emiten calor: A diferencia de una bombilla estándar, la tecnología LED no desperdicia energía en crear calor, lo cual permite instalar luz en sitios muy complejos, con poco espacio o en sitios enemigos de calor.
5. Sin mantenimiento: Al tener una vida larga, los productos LED no necesitan ningún mantenimiento. Esto es especialmente importante en entornos en el que es difícil o complicado cambiar bombillas o llevar a cabo mantenimiento.



